Se viene el dionisazo oh oh oh oh...


Queridos amigos/as:

Algunos quizás ya lo saben, otros quizás se enteran por esta misiva.
Este año estamos celebrando el veinteavo aniversario de Dionisio. Si, como acaban de leer, veinte años por el aire de La Tribu. Veinte años compartidos con ustedes y con tantos otros que ya no están.

Y como amerita a cualquier gran evento estamos preparándonos para festejar a lo grande.
Y a lo grande, para nosotros, es presentando obras de teatro y transmitiendo en vivo en un programa especial de dos horas.
También puede que haya alguna que otra bebida alcohólica, pero suponemos que eso no es algo de gran interés para ustedes…

Como una celebración nos parecía poco, hemos decidido hacer un “happy hour” de festejos.
El primero de los eventos será el 12/7 a las 20 hs. en la radio.
El segundo, en el Teatro del Pueblo el 20/7 también a las 20 hs. Se presentarán fragmentos de las obras “Ala de Criados” de Mauricio Kartun, “Ex alumno” de Carlos Somigliana y “Carne de crítica”.

Tenemos muchas ganas de compartir este momento con ustedes y esperamos que ustedes sientan lo mismo.
Así que vayan reservándose un lugarcito en la agenda en Julio para festejar con nosotros.

Saludos,
Héctor
Daniela
Y
Reina

Lo efímero del tiempo que transcurre en una sonrisa

“Tempo” de Marcelo Katz, Virginia Kaufman, Julieta Carrera, Gabi Goldberg, Martín López Carsolio, Hernán Carbón, Ruth Pezet y Javier Pomposiello.
El tiempo es en la actualidad algo tan efímero y concreto a la vez, la importancia que tiene como valor es una noción que surge ligada al Capitalismo, las fábricas requieren de la sincronicidad en el acto de producir, que los hombres se ajusten a un horario de entrada y salida, que ejecuten las tareas de manera simultánea en la cinta de producción. El reloj llegó a tener un valor supremo en la vida misma de cada individuo. Pero esto no ha sido siempre así, hubo una época en que el tiempo dependía de los sucesos de la vida, era un tiempo orgánico.
Lo que “Tempo” nos quiere mostrar son las formas en que podemos concebir el tiempo, como vida, como sucesos, como temporadas, días u horas. De tantas maneras como uno puede imaginarse y es justo esto, la imaginación, lo que ponen en práctica todos los que conforman “Tempo”, de manera hilarante uno puede encontrar un tiempo de alegría, de magia y de clowns que parece un tiempo de sueños proyectados y hechos realidad.
Con el excelente acompañamiento musical de Sebastián Furman al frente del piano, “Tempo” nos marca una sincronicidad equiparable al tic-tac del reloj, los movimientos en el espacio escénico y los sonidos surgen como un todo armonioso y homogéneo. Valiéndose de distintos objetos como péndulos, relojes muy antiguos y otros más actuales, los clowns –Hernán Carbón, Gabi Goldberg, Virginia Kaufman, Martín López Carsolio y Julieta Carrera- en el escenario logran un gran efecto en el público: un momento de alegría y, por qué no, de reflexión sobre el transcurso de cada instante, que puede ser breve y vivirse como eterno o extenso y percibirse en apenas un cerrar y abrir de ojos. “Tempo” me llevó a pensar que el verdadero valor del tiempo no está en los segundos, los minutos y las horas, sino en los acontecimientos que en ese período transcurren; nos sirve para comprender que una sonrisa no se puede cambiar ni por un millón de pesos.
La Compañía de la Escuela de Clowns de Marcelo Katz -como anfitriones de la obra- nos lleva a recorrer el “Tempo” que puede disfrutarse los viernes y sábados a las 20hs en el Centro Cultural de la Cooperación, Corrientes 1543, Sala Solidaridad. Para los que deseen reservar –lo recomendamos- pueden comunicarse al 5077-8077.
Daniela Aranda.

El "nene" que todos anhelamos


Los viernes a las 21hs en El Kafka, Lambaré 866 -casi frente a La Tribu-, se plantea un debate que nos atraviesa desde el punto de vista social, ya sea como hijos o como padres, esto es, lo que creemos (o creen los padres) que son los hijos y lo que verdaderamente son (o somos nosotros) como hijos. Lo que se articula, en el caso de “Baby”, son los sentidos que atraviesan la sociedad y salen a relucir de manera exacerbada, llevados a su máximo exponente literario como Susan Sontag supo hacerlo en la revista Playboy en 1974.
Uno entra a la sala mayor de El Kafka y los personajes ya están ahí, hablan entre ellos como si algo les preocupara. Tras una cortina musical, comienzan a exponer su situación, reproches y halagos llueven de manera contradictoria: “es brillante”, “está loco”, “cómo decirle…”, etc. Tres parejas de padres frente al “Doctor” dibujan un mundo donde las capacidades físicas e intelectuales del “nene”, llegan a extremos irrisorios. Para tal apuesta, su directora, Lorena Ballestrero, tuvo que trabajar sobre un espacio minimalista articulando rítmicamente el discurso de cada personaje.
El problema que se expone en “Baby” como crítica a la sociedad estadounidense -de donde proviene el texto de Susan Sontag- resulta cotidiano y, a la ves, mundial. La inconformidad por los actos de los “jóvenes” parece romper con las normas que nos rigen, por convención y tradición. De este modo, nos sentimos identificados desde un lugar muy íntimo, como hijos o como padres. Sin dudas, lo que los jóvenes son es reflejo de nuestra sociedad, de los valores que les transmitimos. El asunto es, cómo pretender de ellos algo que, ni siquiera nosotros –los adultos- somos, con qué ejemplo les podemos enseñar a comportarse en un país donde la política está gravemente corrompida; donde los “modelos” a seguir resultan vacíos de ideales, que sólo son ejemplo por la “carne” que exponen. Ante tantos “ídolos” sin proyecciones pretendemos “nenes” correctos, y enmarcados en estructuras huecas que no determinan nada.
En esta apuesta la directora, Lorena Ballestrero, logró un óptimo resultado donde el desempeño de los actores María Inés Howlin, Silvina Katz, Leonardo Murúa, Leonardo Odierna, Eduardo Pavelic y Elida Schinocca, se luce resaltando un jugoso desempeño digno de presenciar.
La obra “Baby” de Susan Sontag la pueden presenciar todos los viernes a las 21hs en el espacio teatral El Kafka, Lambaré 866, les recomendamos reservar al 4862-5439.
Daniela Aranda.

Las ideas totalitarias están mas cerca de lo que creemos




Para los que escucharon el programa de este lunes, habrán notado que la temática que trata la obra es sumamente profunda y, a mi parecer, plantea múltiples interrogantes según la experiencia personal que nos ha tocado atravesar a cada uno de nosotros como parte de esta sociedad como conocedores de los estragos que se han cometido a lo largo de la historia; en fin, saberes que condicionan la percepción de las distintas obras. En este caso: “Los que volar no saben” de Hisham El Naggar me ha dejado inquieta sobre algunos imaginarios que, desde el pasado, resurgen continuamente a lo largo de la historia. Para ir al grano, me refiero a los totalitarismos y las ideas de un ser “superior” capaz de ejercer su poder por sobre el resto de la humanidad, un “superhombre”. Sin dudas, este imaginario a atravesado la cabeza de más de un ser en este mundo, mucho antes que Adolf Hitler y Benito Mussolini lo llevaran a su máximo exponente mundial.
Dentro de varias líneas de acción y con cierto humor negro “Los que volar no saben” logra adentrarnos en la cabeza de las personas que creen que para perfeccionar el mundo es necesario eliminar algunos “obstáculos”, tornando la vida un simple juego donde se avanzan casilleros para alcanzar la meta. Como si el mero hecho de participar no implicara la pérdida de algunas vidas, en pos de ciertos ideales privativos de las libertades. Por esto, resulta importante cuestionarnos si un ser que es capaz de tales atrocidades puede ser un caso ejemplar para la humanidad.
La historia se desarrolla en un castillo de Córdoba, donde un joven que acaba de cumplir los 18 años, se presenta ante nuestros ojos como el futuro líder, dotado de genes provenientes de conocidos déspotas y un tipo de crianza asocial a la cual fue sometido. Freddy –interpretado por Robert Cox- es el nuevo exponente de grandeza humana. No ha gozado de mayor interacción social que la experimentada con su madre la Marchesa –Antonia De Michelis- la cual es la mayor convencida y convincente de las potecialidades de su hijo menor, su hermano Bruno –Alejandro Gennuso-, la criada Mathilde –María Heller-, y Ruprecht –Román Puente- el servidor de la Marchesa y cómplice de sus delirios de grandeza. A ellos se suma una amante de Bruno, Laura –Marina Rouco-. La experiencia de Freddy en la vida siempre fue muy estéril, mediada por los libros y carente de contacto humano hasta que Laura ingresa en su vida, le provee otra perspectiva, le demuestra que la duda y los sentimientos son capacidades netamente humanas y que allí se pueden encontrar ciertos placeres que Freddy desconocía hasta el momento.
En esta obra se ponen en juego los saberes que ha logrado cosechar su autor, Hisham El Naggar, a lo largo de su trayectoria, como así también su experiencia en el mundo entero. La Compañía “Knuck”, con Diego Cosin -uno de sus fundadores- como director de la obra, nos deja inquietos con la posibilidad de que los totalitarismos estén más presentes en la sociedad de lo que realmente creemos.
“Los que volar no saben” se está presentando en el Teatro Beckett –Guardia Vieja 3556- los domingos a las 20:30hs, si desean comunicarse pueden llamar al 4867-5185.
Daniela Aranda.

Foto, foto, foto...

¿Qué sería una celebración sin las correspondientes fotos? Queremos en esta oportunidad compartir con ustedes las fotos de la celebración del quinceavo aniversario de Dionisio.

http://photoshack.com/thumbnails.php?album=9917

Por lo menos así lo vi yo. En esta edición: Esencias de María Fernanda Casares


El eje que atraviesa esta comedia ronda en el interrogante acerca de lo que puede llegar a suceder si, en la búsqueda de la media naranja, uno encuentra un medio limón.

Como metáforas, las frutas, son simples analogías de lo que uno espera en la vida, esto es, la pareja ideal. Este ideal se encuentra en la mente humana desde los griegos, Platón planteó en El Banquete la existencia de los seres Andróginos, que reunían en su cuerpo al hombre y a la mujer, en una complitud sin fisuras. Estos seres trataron de llegar al Olimpo, Zeuz -iracundo por la irreverencia- les lanzó un trueno que los dividió dejando, por un lado, a los seres masculinos y, por el otro, a los seres femeninos. Estos quedaron incompletos, vagan por el mundo en busca de su otra mitad para volver a ser uno.

Desde una perspectiva cómica, Esencias intenta demostrar que los imaginarios no son siempre lo que uno pretende y que, en realidad, la vida tiene un poco de dulce y de ácido, en esa mixtura está la esencia de la vida, ahí radica la capacidad de experimentar –así como en las frutas- los distintos sabores que la variedad permite conocer. Sin lugar a dudas, Esencias muestra la cotidianeidad que nos vuelve seres comunes en la convivencia. Más que una obra de teatro es una especie de terapia psicológica que permite encontrar los lugares comunes de la convivencia, para reflexionar y hacer catarsis por medio de la risa.

Con la participación del grupo Punto Medio, que ya viene trabajando la temática del desamor con Un mismo duelo donde, al igual que en Esencias, María Fernanda Casares es la autora, directora y actriz de la obra junto con Natalia Schvetz, Martín Tecchi, Emiliano Lobo, Fabricio Mercado, Alejandra Peralta y Javier López.

En distintos lugares: un bar, un supermercado, el tren de un subte; las distintas circunstancias se suceden de manera hilarante y permiten transcurrir un grato momento en compañía de amigas, amigos, pareja, amantes y demás yerbas. Esencias no restringe público ni edades. Se puede ver los sábados a las 23:30hs en el teatro El Piccolino, Fitz Roy 2056, Palermo Hollywood. Para reservas se pueden comunicar al 4779-0353.
Saboréenla, disfrútenla y diviértanse.
Daniela Aranda.

El mejor final...

El pasado sábado 27 de febrero se presentó por última vez la obra El próximo domingo de Mónica Ogando, con dirección de Héctor Oliboni y las actuaciones de José María "Pepe" López y Cecilia Andrada. Fue un cierre perfecto, a sala llena, para la segunda temporada de este obra.

Para que los que la vieron puedan volver a emocionarse y lo que se la perdieron se mueran de envidia, les ofrecemos tres fragmentos de la obra.